martes, agosto 23, 2016

La ilusión nominal

Mucho se habla de gradualismo o shock en el cambio de patrón de acumulación (o modelo económico; no me gusta hablar de modelos en general porque implica una copia, y eso nunca es exacto, tiene más sentido hablar de proyectos políticos, pero como la palabra modelo se entiende en un segundo, seguiré usándola), pero nunca se aborda este debate con seriedad.

No me interesa tampoco escribir un paper al respecto, sólo quedarme un poco en la discusión conceptual. Antes que nada, comentar que la nominalidad tiene que ver con una mirada aislada de precios y variables, sin un análisis de conjunto, que dé contexto. Por ejemplo, un salario nominal puede aumentar un 36% pero si la inflación se ubica en 42% el salario en realidad bajó 6%. Esto puede complejizarse, afinarse, especificarse, sectorializarse, analizarse por grupo de consumo, etc., pero con que la idea esté entendida, estamos.

Cuando hablamos de gradualismo o shock debemos primero que nada, caracterizar el cambio. Porque no se trata de una profundización de nada de lo que había antes, que sería un particular gradualismo o shock hacía más de lo mismo. Está claro que se trata de un cambio, no de una profundización: no hay nada que esté más regulado que en 2015. Y menos regulado fortalece a los sectores y eslabones más fuertes. En el caso argentino, eso significa el fortalecimiento de la banca extranjera, el campo y algunas multinacionales con usuarios cautivos (de servicios).

Si definimos a los ganadores del modelo, al interior de la cúpula del capital como a los sectores más transnacionalizados del mismo, y menos vinculados a bienes transables dentro del mismo, tendríamos que los conductores del actual bloque de poder, el sector que hegemoniza el nuevo modelo está sobre todo vinculado a las agroexportaciones, a la banca extranjera y a ciertas multinacionales (en principio de la energía, aunque aún no ejercen su dominio material pleno porque "lleva tiempo").

Si me siguen en esta idea (que repite la hegemonía, más o menos los mismos sectores ganadores de ese resultado de coerción y consenso que había en 1990, antes del plan Brady; después del plan hubo más consenso en el bloque hegemónico, por lo menos hasta 1995, etc.) también me van a admitir que se está consolidando una suerte de valorización financiera.

Bueno, un shock o un gradualismo es hacia algún lado. Si estamos yendo hacía a una valorización financiera, que se integra con tipo de cambio apreciado, endeudamiento público (que ayuda a apreciar el peso y mantiene las tasas positivas en dólares) y fuga de capitales, ¿qué variable está yendo lento hacía ahí? La confusión es nominal. Que no haya una devaluación fuerte de vuelta no es gradualismo, sino que es el camino posible hacia otro lado: valorización, deuda, fuga, ajuste público y tipo de cambio apreciado. Este modelo genera un alto desempleo pero no un gran perjuicio sobre el poder adquisitivo del salario (aunque sí reduce notablemente el volumen salarial del conjunto y el mercado interno y el derrame sobre la informalidad). Este modelo en principio puede confundir, pero no debería.

No perdamos de vista que la definición de tipo de cambio apreciado también parece estar en discusión. Vamos a definirlo como el lugar natural en el que estaría el tipo de cambio libre sin endeudamiento externo, entonces ese "equilibrio" llegaría en relación a la cuenta corriente del balance de pagos (que vincula la economía real con el exterior). Digamos también que todos los posibles equilibrios del tipo de cambio también generan ganadores y perdedores. Y que la solución correcta es apuntar a un mayor saldo de cuenta corriente (más industria), plan que podría incluir un equilibrio con deuda para sostener mercado interno. Nada más lejos en esta actualidad; no hay plan industrial.

La pregunta es si el gobierno se detendrá antes de ahogar el presupuesto público con excesos de deuda tóxica, que impliquen servicios de deuda que lastimen otros gastos e inversiones, en este caso sí habrá gradualismo. Pero por ahora no hay forma de saberlo, el camino parece ser a toda prisa hacía un esquema de especulación financiera y expulsión industrial. Si llegado un punto hay algún intento por promover algún tipo de industria, que lleva de suyo el crecimiento del mercado interno (por empleo y posterior nivel salarial) en ese caso podría decirse otra cosa, pero por ahora no. Hasta acá, considerando el perfil de los Ceos en el gobierno, las empresas multinacionales favorecidas y a su vez los sectores productivos y trabajadores perjudicados, todo indica que se puede hablar de shock.

Pero cuidado, no hay que dejarse llevar por la ilusión nominal.



jueves, agosto 18, 2016

Fallo de la Corte y otros. Sobre el tarifazo, mitos y verdades.


Mi enfoque personal es que el tarifazo fue desmedido y sólo pensado para favorecer empresas, cosa que no asombra siendo que Aranguren se parece más a un lobbista del sector (ex Ceo de Shell) que a un usuario residencial o a una PyME.

Dicho lo cual, habrá que ver cómo afecta que el freno sólo se aplique sobre el 23,5% de usuarios residenciales. Los precios vinculados al otro 76,5% también golpeará en los hogares. De ese 76,5%, un 31,7% se usa para generar electricidad. No es un tema menor.

Por otra parte, el fallo de la Corte tiene un efecto cuasi similar al voto de Cobos en contra de la 125: poner un freno a un conflicto social y político que no ayudaba a la organización social y económica del país (rol clave del Estado).

Hice un resumen de algunas cuestiones para saber dónde estamos parados.

Click para agrandar las imágenes.

Primero el resumen del fallo de la Corte Suprema de Justicia. Acá link.


Después otras consideraciones para entender y contextualizar.



Algunas consideraciones (gráficas) del sector del gas en la Argentina, en base al Anuario 2015 realizado por Enargas.

Interesante ver que el sector residencial recibe menos de 24%, un 23,5% del total. Las centrales eléctricas un 31,7%. Esto es un dato no menor, porque el fallo de la Corte no toca el valor del gas en tanto insumo de la electricidad. 


En el cuadro que sigue, llamo la atención sobre el crecimiento de la entrega de gas total a la industria entre 1993 y 2015.







Características principales para entender de qué hablamos.
El gas natural licuado, denominado comercialmente GNL, es gas natural transformado en un líquido a –162.2°C y constituido casi totalmente por metano, que se ha convertido en una fuente creciente de energía debido a que puede ser fácilmente transportado por mar y almacenado para su uso.
Cuando se lo calienta a –106°C o a mayor temperatura, se hace más liviano que el aire, sube y se dispersa. En fase vapor, aparece como una nube blanca visible porque su baja temperatura condensa la humedad del aire circundante y cuando se lo expone a la temperatura ambiente se vaporiza rápidamente. En estado líquido, el GNL es 1,4 veces más pesado que el aire, pero a medida de que se calienta su densidad se reduce, alcanzando 0,55 veces la del aire a temperatura ambiente.
A menudo se lo confunde con gas licuado de petróleo (GLP), aunque sus componentes difieren completamente. El gas licuado está compuesto por moléculas de propano y butano en distintas proporciones, más pesadas que las de metano, extraídas de la corriente de gas natural húmedo y almacenadas en recipientes aptos para su transporte y posterior utilización comercial. Como el gas licuado tiene mayor poder calorífico que el metano, se acostumbra a adicionar pequeñas proporciones de propano o butano al gas natural seco para elevar su poder calorífico, satisfaciendo así las especificaciones de determinados consumidores.
También se lo suele confundir con el gas natural comprimido (GNC). Si bien se trata del mismo producto, en este caso sólo se lo ha comprimido a 200 bar, reduciendo así su volumen, para poder almacenarlo y transportarlo, generalmente para su uso como combustible para automotores. El GNC es esencialmente metano comprimido que se mantiene en fase gaseosa.

Unidades y dimensiones usuales
El universo del GNL ha adoptado un léxico especial que conviene repasar brevemente:

Btu: Unidad térmica británica. Es la cantidad de calor necesaria para aumentar en 1 grado Fahrenheit la temperatura de una libra de agua en su máxima densidad (aproximadamente 39° F). Un millón de Btu (MM Btu) equivale a 27,8 m3 de gas y a 0,048 m3 GNL o a 0,0192 t GNL.

Millón de toneladas de GNL por año: unidad usada para medir el volumen de gas entregado por año. Una tonelada equivale a 2,47 m3 de GNL. Para regasificar 1 MM m3/día es necesario emplear 725 t GNL.

Trillón de pies cúbicos (Tcf): Unidad de volumen de gas habitualmente usada para medir reservas. Equivale a 28.300 MM m3.



Sobre las tarifas, decíamos antes en otro post:

Cuando hablamos de tarifas de servicios públicos debemos considerar algunos aspectos claves, en el marco de privatizaciones que en la Argentina se hicieron mal, apuradas y con pocos criterios sociales.
Primero se trata de servicios que tienen baja elasticidad, por cuanto su uso resulta imprescindible y no es fácil modificarlo. Es en este sentido que se suele hablar de usuarios cautivos.
En segundo término, al tratarse de monopolios considerados naturales, por cuanto la competencia es ineficiente para la sociedad (no puede haber varias redes de luz, de agua, de gas, y hasta hace algunos años de telefonía fija) surge como indispensable su regulación o control por parte del Estado.

En virtud de estas dos cuestiones no se puede plantear una libertad de mercado como podría haber en materia de por ejemplo, peluquerías. Así que el Estado debe establecer normas (regulación) y estructura tarifaria. Porque está en juego la distribución de recursos, el bienestar de los usuarios y el sistema productivo que usa estos servicios.

No era en absoluto descabellado plantear la necesidad de una readecuación de tarifas, porque hay un trade-off (para el contexto local, de multis a cargo de los servicios) entre la sobre regulación y la eficiencia de los servicios que estaba muy inclinada hacia la primera. 

En este sentido un ajuste era necesario liberando recursos del Estado para otra cosa, y equilibrando y dotando de equidad a estos sistemas en todo el país. 

Esta readecuación se tornó en tarifazo en la medida que hay unidades productivas y sociales con incapacidad para absorber o transferir a clientes (tan golpeados como ellas) los precios nuevos.
El problema de fondo es que se hizo al mismo tiempo de una devaluación y un ajuste también, ambos, desmedidos. Sin dudas es un tarifazo, y el hecho de haber sido de 1200% en gas para la patagonia, y luego reducido a 400% muestra impericia y excesos. Además, del hecho que no haya un número exacto se extrae la evidencia de que no hay herencia, hay interés de las multinacionales implicadas. Es decir, el gobierno dice que no tenía alternativas, pero cuando las fuerzas sociales en pugna le muestran un límite cambia los montos sobre las facturas, eso muestra que sí había alternativas, y que en principio se decidió lastimar el bienestar de la gente (hasta dónde dé).


Dice Carrillo en P12:

Un trabajo realizado por asesores del ex ministro De Vido destaca la incorporación de usuarios a los servicios de gas y electricidad desde 2003 hasta el año pasado. Asegura que se sumaron 2.431.730 usuarios a la red de gas, lo que implicó un aumento del 40 por ciento en doce años. Al tendido eléctrico se incorporaron 5.832.274 usuarios, un incremento del 73 por ciento frente a los registros de 2003. El resultado es que a fines de 2015 se registran 8.500.126 usuarios de gas por red en el país y 13.753.932 conectados al sistema eléctrico, según cifras de Enargas y Adeera (asociación de distribuidoras eléctricas).

Otro punto discutido en el plenario de comisiones fue que la manera en que se estructuró el tarifazo no discriminó entre quienes menos tienen y los de mayores ingresos. Por el contrario, la quita de subsidios derivó en que los más perjudicados sean en términos relativos los de clase media y baja. En ese sentido, recordaron que la quita de subsidios que se inició en diciembre de 2011 para sectores puntuales con el anterior gobierno fue por el carril opuesto. En esa fecha se redujeron y eliminaron subsidios de gas y electricidad por 4057 mil millones de pesos a industrias agroquímicas, de procesamiento de gas, biodiesel, refinación, aceiteras, mineras y petroleras, como así también a bancos, financieras, casinos, hipódromos, aeropuertos internacionales y telefónicas. En mayo de 2012 se aplicó una quita a 28.604 usuarios residenciales de altos ingresos. En enero de 2012 se acogieron a la renuncia voluntaria 33.200 usuarios, por 21,9 millones de pesos. Ese año se sumaron 223.000 usuarios de countries (385,5 millones de pesos) y 9000 familias de Puerto Madero, Barrio Parque y Recoleta (15,5 millones de pesos).

Pese a esa quita de subsidios, el documento destaca que se llevó a cabo un plan de obras que permitió la incorporación de 12.400 megavatios, 5500 kilómetros de tendido de nuevas líneas eléctricas, 3300 kilómetros de gasoductos troncales, la construcción del Gasoducto del NEA e inversiones en energías renovables. Esto derivó, se subraya, en que la participación del Estado en inversión energética creciera de niveles del 3 por ciento en 2003 a un 45 por ciento el año pasado.


Dice Scaletta, también en P12:

- La primera es que el gobierno decidió llevar el precio del gas en boca de pozo, por el que se pagaba poco más de 2 dólares el millón de BTU, a casi 5 dólares. Con una sólo decisión administrativa generó una transferencia a las gasíferas de entre 2800 y 3500 millones de dólares anuales, según el cálculo de distintas fuentes. Se trata de un valor muy por encima del precio que se paga internacionalmente y que duplica en exceso al costo de producción estimado por la Fundación Bariloche, que es de 1,9 dólares el millón de BTU. Dicho de otra manera: no había razones técnicas para una suba de semejante magnitud. Su lógica no fue un imperativo de mercado, sino una decisión de Estado. Redondeando para abajo: se concedió una transferencia anual de 45.000 millones de pesos el mismo día que se aumentaron las tarifas a los consumidores para, supuestamente, reducir el déficit fiscal. Por el lado de la producción, en tanto, la historia reciente enseña que la desregulación y concesión de súper ganancias puede traducirse en agotamiento de reservas antes que en mayores inversiones. Es lo que ya parecen indicar los primeros números conocidos. Los nuevos datos de exploración, producción y empleo sectorial son todos negativos. Por alguna extraña razón, los columnistas oficialistas no hacen referencias a esta transferencia de 45.000 millones de pesos y prefieren en cambio comparar boletas individuales con costos de pizzas o de televisión por cable. Vale recordar también que el discurso de campaña era que los subsidios se reducirían para bajar su peso en las cuentas públicas, lo que vuelve inconsistente haber decidido al mismo tiempo la transferencia multimillonaria a las petroleras. - Un segundo dato duro, no considerado en el contenido del nuevo apocalipsis, es el costo fiscal de haber eliminado o reducido los aranceles a las exportaciones del agro, la industria y la minería. Anualizando los números en base a las ventas externas del primer semestre se observa que el Estado dejará de recaudar por este concepto alrededor de 5000 millones de dólares, aproximadamente 75.000 millones de pesos. Según el apocalipsis PRO, si se retrotrae el aumento tarifario el fin se desencadenaría por un rojo fiscal de 80.000 millones de pesos. Aceptando el argumento sólo con fines analíticos, los dos puntos anteriores muestran cómo el gobierno podría obtener fácilmente 120.000 millones de pesos adicionales, es decir; un 50 por ciento más de lo que necesita, lo que le evitaría, según su relato, “cubrir con la emisión de pesos el agujero fiscal alentando la inflación”. De paso podría volver a contar con un instrumento de control de precios internos como las retenciones. O de negociación con las petroleras para que inviertan, aplicando el ABC de las políticas de promoción sectorial. Volviendo al comienzo, técnicamente toda decisión de política económica es una decisión de transferencias de ingresos. Luego, son las relaciones de poder las que definen quienes se benefician de estas transferencias.

Finalmente, la esctructura por sector de la energía eléctrica en base a la facturación.


jueves, agosto 11, 2016

El macrismo puso al nadador gordo del lado del salario, que pierde su carrera contra los precios


Y sí, loco, me gustan los gráficos. Son claros y directos. También me gusta el mate y el café, pero no jodo con eso.

Acá les pego dos gráficos más.

Uno muestra la variación de precios interanual medida por mes, por un lado, y la variación de salarios interanual también medida por mes. O sea, son variaciones de cada mes, respecto del mismo mes del año anterior, tanto para precios (Bein), como para salarios (total salarios registrados, fuente SIPA). En el caso de los salarios, a partir de abril de 2016 (no hay datos oficiales desde ese momento) se realizó una estimación basada en el promedio histórico de variaciones desde 2008. 


El primer gráfico está buenísimo, porque la línea azul muestra cómo se le gana a la roja cuando no hay shock de precios (en todo el gráfico los shocks en cuestión están vinculados al sector externo, pero en el último además hay que vincularlo a la quita de retenciones, que es inflacionaria, y a la quita de subsidios a los servicios).


El segundo gráfico lo pongo porque es un hit (lo publicó Verbitsky en P12). Lo voy a seguir haciendo. ¿Por qué? Y... un poco porque puedo, otro poco porque quiero, y otro poco más porque está bueno para entender quién gana y quién pierde en la Argentina de hoy.



Les agrego algunos datos que son cruciales, y si no lo son, a mí me caben ponerlos hoy por acá.

  • Entre 2004 y 2015 en la Argentina hubo 460% más acuerdos y convenios colectivos homologados, comprendiendo a 260% más personas, y con un verdadero derrame creciente sobre el personal en negro o no sindicalizado. Según el Centro Cepa, en el período que va desde 2004 a 2015 el salario real creció un 72% (utilizando índices privados de inflación), con un desempleo que bajó de 13,5% a 5,9% en ese lapso. A su vez, el mismo Centro Cepa da cuenta de una caída de 10,9% en el poder adquisitivo del salario durante el primer semestre de 2016. 

  • La UIA en un informe reciente comenta que “durante la década que va entre 2003 y 2013 la industria creció 90% con un aumento cercano al 50% en la productividad y del 70% en los niveles de empleo. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial y agropecuario se incrementaron aproximadamente en 40.000 millones de dólares”. A partir de 2012 la productividad se estanca, y es cierto que eran necesarias políticas industriales sectoriales que no llegaron implementarse. También es cierto que desde 2011 hasta 2015 siguió bajando el desempleo y mejorando el poder adquisitivo del salario. 

  • Por otro lado, del análisis de las negociaciones por rama de actividad en 2015 puede verse que la distribución de paritarias por sector ubica a la industria en el primer lugar con 33,7% de las paritarias realizadas, seguida de transporte con 24,4% y servicios 15%. Esto por un lado demuestra la tracción del sindicalismo industrial sobre el total de negociaciones, pero por otro lado permite inferir que con menos industria -además de las cuestiones estructurales contra el empleo y la balanza de pagos- nos encaminamos a una mayor debilidad sindical con impacto negativo sobre el salario. Esto no es un dato menor, por cuanto debe tomarse en cuenta en el análisis de la estrategia de flexibilización laboral que lleva adelante del gobierno en el marco de lograr un ambiente más amigable para las inversiones extranjeras. Ambiente que no tiene en cuenta ni los derechos laborales ni la actividad económica del conjunto de la Argentina. 

  • La Argentina entre 2003 y 2015 creció, se industrializó, tuvo mejores salarios y bajó el desempleo, todo en un contexto de mejoras en la organización del trabajo y derechos conquistados por los trabajadores, no sólo a nivel salarial sino también en otros niveles. Es verdad que la coyuntura exige algunas decisiones para poder avanzar, pero no lo es de modo alguno que la flexibilización laboral, tal como pide la ortodoxia, tal como históricamente reclama el FMI para países emergentes, sirva para mejorar el nivel de empleo o bajar la pobreza. Para lo único que sirve es para mejorar los niveles de ganancias en dólares que exigen las inversiones extranjeras para llegar al país. Pero también es mentira que las inversiones extranjeras vengan en mayor proporción cuando el Estado garantiza ganancias extraordinarias y remisión de utilidades sin límite. Los estudios, tal como verificó un informe reciente de EPPA, muestran que la inversión llega en mayores montos cuando la actividad de la economía es mayor. Y esta actividad, de manera probada, es mayor cuanto más volumen tiene el mercado interno, cosa que incluye mejoras salariales y nivel de desempleo bajo. 

martes, agosto 09, 2016

Cinco zonceras, en cinco gráficos

En cinco imágenes rápidas se busca mostrar que la realidad que vivimos es una gran zoncera si se compara con el discurso macrista, tanto actual como el que se ejerció en campaña.

1: posiciones económicas del mejor equipo en 50 años. Lo que antes era una crítica es hoy una hoja de ruta. 
Fuente: twitter


2: todos los países subsidian la energía (OETEC)
Gráficos copiados de OETEC


3: la inflación va a ser lo más fácil que tenga para resolver, decía el presidente antes de asumir

4: vamos a unir a los argentinos, pero los contrastes entre perdedores y ganadores son más que claros
Elaboración propia, fuentes varias

5: la inflación se come el salario decían, pero el problema era bajar los salarios en dólares, cosa que han logrado en parte. 
Fuente: elaboración en base a Centro Cepa



sábado, agosto 06, 2016

Vamos a ver cómo es, el reino del revés ♪

Decían que venían a unir a los argentinos, a bajar la pobreza hasta cero y a combatir el narcotráfico.

Pero uno ve persecuciones hasta niveles inimaginables, por ejemplo con el caso de Milagro Sala, o con el de Hebe, mientras los condenados por crímenes de lesa humanidad van volviendo a casa, o con causas judiciales, por ejemplo con la ex presidenta, tanto por el asunto del dólar futuro, como por la reapertura de la denuncia sin ningún fundamento probado contra CFK. A esto se le suma la completa ausencia de diálogo con los sectores populares que están perdiendo ingresos. Recientemente con Rico en el 9 de julio, la SRA pidiendo más precio para el lomo, o una gran cantidad de ortodoxos de la economía que piden más tarifazo y más ajuste. Todo esto, así planteado, no une a nadie.

La suma devmedidas innecesarias, inmediatas, conservadoras, sin proporción y sin ningún coraje para defender a la gente, y que sólo consiguen que haya más gente pobre. Se habla de casi 5 millones en el país o 2 millones sólo en PBA. Devaluación, tarifazo, retenciones, apertura comercial, flexibilización financiera, sobre endeudamiento, tasas del BCRA por las nubes etc, generan más pobreza.

Contra el narcotráfico no se entiende qué se hace, pero me voy a quedar con dos fotos: la UIF fue desarmada, eso facilita el movimiento de capitales en negro, y Felipe Solá declaró hace poco que la provincia de Vidal está muy cerca de la DEA en este tema. No suena a combatir el narcotráfico todo esto.

Así, hay sucesivas culpas que se echan afuera del gobierno, pero que parece que siempre hay algún funcionario que es peor a lo denunciado. La comunicación ensuciada con la herencia (aunque tenga algo de válido) y la corrupción no puede durar para siempre si no surgen ejemplos de éxito para la gente en el modelo actual.

Todo lo anterior venía a cuento de hablar de la inflación. No parece haber un verdadero plan para bajar la inflación, por ejemplo ni siquiera con caída de la actividad y el consumo. Sino por el contrario, parece haber una verdadera estrategia para bajar el consumo vía el aumento en shock de precios. Y esto no sirve sólo para exportar mayores volúmenes de productos específicos, gracias al menor consumo y mayor sobrante, en especial tiene la función principal de mejorar el control del capital sobre el trabajo.

Sería una reedición del disciplinamiento social y sindical que suele obsesionar a estos sectores y eso ocurre siempre y cuando caiga la actividad, la industria, y el empleo. En este sentido, el modelo ya muestra cierto éxito.

A continuación se muestra la disparada de la inflación, la caída del consumo, la caída del gasto, el nivel de despidos, todos indicadores que, como hipótesis, hoy aquí, el planteo que les presento, es que no están dados para bajar la inflación, sino para integrar una gran estrategia de disciplinamiento social y sindical, sin importar tanto la inflación.






martes, agosto 02, 2016

Leche, manteca y queso. Segundo semestre total.

La Argentina tiene infinidad de debates políticos. Entre ellos hay una crema de los debates, los que han logrado instalar como claves, debates que venden, cosa que en cuestiones de política no es fácil. Es difícil construir masividad en torno del análisis político. Del análisis económico. Salvo que en el medio haya fantasmas, odios, personas diabólicas, o elementos noveleros. En la generalidad de los casos el debate profundo, el que tiene que ver con la creación de institucionalidad para consolidar un patrón de acumulación o un plan de industria y desarrollo, no suele tener rating. ¿Pero por qué? Una de las razones es que su presentación no genera grieta: la gran mayoría estamos más o menos de acuerdo de que se precisa desarrollar el país, creando empresas con procesos de organización productiva que incorporen mayor valor agregado. Porque de este modo se integra más trabajo, más salario, y mejor nivel de vida para todos. Hasta aquí no hay mayor grieta, aunque ya comprende una mirada heterodoxa.

Pero en el camino hacia ese objetivo aparecen las grietas y los intereses explícitos. ¿Por qué van a proteger tal sector generando cierta inflación que tendrá impactos en mis costos, y me hará perder ganancias relativas? ¿Por qué vas a subsidiar tal actividad si demuestra innovación, y gastar recursos del Estado que deben orientarse sin distorsionar los precios? En este camino la ortodoxia empieza su trabajo de difusión.

El otro día CFK hablaba de poder. A esta altura está claro que el kirchnerismo no tuvo un plan de desarrollo, porque redistribuir y crecer no alcanza, porque debe ser sustentable, y esto tiene una pata ecónomica y otra de consenso político. El kirchnerismo tampoco despenalizó el aborto, ni modificó la ley de entidades financieras, ni tuvo una política industrial de largo plazo, ni modificó la estructura tributaria, y en general tuvo problemas para avanzar en cuestiones sectoriales porque la macro pensada para el pueblo chocaba con intereses sectoriales. Perfecto. Nadie dice que sea fácil. Que la presidenta hasta 2015 no haya hecho esto no quita que haya enfrentado a pesos pesados del sistema financiero global, mientras el gobierno actual parece salir a militar el aumento del precio de la manteca. ¿Querían pensar en gris? Bueno, en los grises, para mí, gana el que sostiene el desempleo bajo primero, porque de ahí surge la felicidad del pueblo, y avanza en el desarrollo después. En ese orden. El que plantea destruir empleo, para que la eficiencia traiga desarrollo (cosa nunca verificada de esta forma) no puede ser simpático para nadie que además de pensar tenga sentimientos.

Lo que molesta es que vayamos para el otro lado. ¿Por qué el macrismo no puede tomar un lugar más intermedio y entonces pensarse en el poder por más tiempo? Es decir, menos favores a la banca extranjera y mejores precios para créditos y costos de pymes, con tasas reguladas, menos apertura comercial y más salario, menos empresas multinacionales de maquila y más promoción de sectores estratégicos. Claro, tendrían que debatir un poco con algunos embajadores y empresarios, pero estos últimos nunca se pelean del todo con la firmeza si es para poner un poco de orden en la jungla del capitalismo argentino. Aguantaron 8 años al kirchnerismo, pueden vivir en un lugar intermedio de manera permanente entonces.

Algunas frases:

"Va a faltar manteca por la decisión empresaria de producir más queso que es más rentable y ahí no nos podemos meter", afirmó Buryaile.

En declaraciones a Radio Uno, el funcionario añadió: "Nosotros como gobierno podemos persuadir al comercio para que vendan a determinado precio pero no vamos a hacer control".

"Es cierto lo que dicen los tamberos pero no podemos hacer que le cierren los números a costa de plata que no tenemos", señaló además Buryaile, al ser consultado sobre los reclamos del sector al Gobierno nacional.

"Los beneficiados de este gobierno fueron los agricultores, no todo el campo", dice Ricardo Garnero, mesa de productores de leche de Santa Fe.

“La industria de alimentos y bebidas de la Argentina está en condiciones de duplicar sus exportaciones al mundo si logramos avanzar en las reformas de segunda generación que nuestro país necesita”, dijo Funes de Rioja (COPAL) y destacó que “las reformas de primera generación han sido oportunas, efectivas y valientes”.

La lógica del lomo ahora la vive la manteca: exportemos lo más rentable, importemos lo menos rentable (aprovechando el tipo de cambio atrasado y la apertura de la cuenta capital) o directamente no consumamos lo que para algunos no se precisa. Esto sin dudas ayuda a sostener precios, pero también sin dudas, en un contexto generalizado, expulsa mucho empleo.

Mientras tanto, cabe decir a favor de nuestros siempre criticados empresarios, que no están despidiendo personal por cuestiones ideológicas, sino más bien por razones económicas (si bien el empresariado concentrado milita las medidas actuales, señalar la puna del ovillo no es un tema menor). Esto no sólo apunta a frenar un poco el argumento de la maldad empresaria de clase, sino también a poner en carpeta que si la economía anda, y la actividad del conjunto mejora, no cabe esperar más despidos. Lamentablemente, hasta acá no se visualizan medidas para contener las fuerzas salvajes del capital vernáculo y global que habita nuestras tierras.

La Argentina de la exclusión social no tocó piso. Esto recién empieza. Con o sin crecimiento, así, como ahora, habrá expulsión de empleo durante años. Como todo, no sería grave la importación de manteca, o algún tarifazo, alguna devaluación, cosas que quizá eran necesarias para reequilibrar una economía que ni pagaba las importaciones en 2015. Pero hacerlo sin un plan industrial sólo verifica que es un plan de valorización financiera.

Cadena nacional de la manteca:


viernes, julio 29, 2016

La alegría de pocos, sinceridad pura


Es un post corto con una sola idea.

Mientras la formación de activos en el exterior se duplicó en 2016 contra mismo semestre de 2015, y mientras los préstamos financieros se triplicaron, la economía real cae indiscutiblemente.

Se podrá decir que las fuerzas que agrandan la deuda eran fuerzas contenidas por el gobierno anterior. Pero nadie puede negar que durante años la ortodoxia neoliberal señaló que estar caídos del mundo era perjudicial para nuestro país. 

En este momento hay apertura comercial, hay endeudamiento, hay mayor libertad de mercado, por ejemplo para poner precio, cae el salario en dólares alrededor de 40% en el semestre, cae el poder adquisitivo del salario registrado promedio (ajustado por paritarias en promedio de todos los sectores) un 11 ó 12%, cae el gasto público real un 15%, con inflación anual arriba de 45%. 

Pero a pesar de la apertura, y la libertad, y habernos subido al mundo, y ser amigables con EEUU, cae la construcción, la industria, el consumo, la producción pyme y el empleo. 

En ese contexto hay más de 4,5 millones de personas que han caído en la pobreza en estos seis meses.

Hay un montón de cosas que no están bien. Pero no están bien para algunos porque parece que sí están bien para otros. Escuchar a la SRA, a ABA, a las multis, y representantes de ciertos países festejar el cambio no suena muy demagógico en este contexto. Parece que hay sinceridad en la alegría de algunos. 

Lo que sigue es un recorte del balance cambiario del BCRA, actualizado y una foto que señala datos del Indec. O sea, todo fuentes oficiales en estas placas.