miércoles, septiembre 28, 2016

El primer mes del segundo semestre, la economía 5,9% abajo

Mucho se habló del segundo semestre. Se decía que iban a venir las inversiones en base a un montón de medidas ofertistas.

Medidas ofertistas es eufemismo de ventajas para acrecentar las ganancias del capital. Se realizó la devaluación, la apertura de importaciones, la baja de retenciones, la desregulación del sistema financiero, Davos, mini Davos, viajes a NY, el pago a los buitres, la transferencia hacia nueva deuda externa en dólares (que acrecentó el peso de la deuda sobre el PBI en +8%), los despidos, las paritarias por abajo de la inflación y las transferencias del Estado por abajo de la inflación.

Todo esto no mejoró los niveles de ningún tipo en materia productiva, laboral o social. Por el contrario, empeoró el desempleo y la producción (Indec), y hay un claro deterioro social (CEPA, UCA, etc.).

Cabe notar la importancia que tiene el consumo en el PBI. Como se puede ver en el siguiente gráfico el consumo privado es el principal componente de la demanda agregada (el saldo comercial no debe leerse de ahí porque los precios son constantes en pesos de 2004, y dicho saldo depende también de los precios del intercambio).

 

Adrian Kaufmann, de Arcor, ahora en la presidencia de la UIA dijo que:
“En el sector industrial no se perdió tanto empleo como en la construcción, pero vemos que el año que viene va a haber necesidad (de incorporar trabajadores) porque va a haber mayor consumo. Es muy probable que el año que viene los salarios estén por arriba nuevamente de la inflación, que la han proyectado entre 12% y 17%”, señaló.
Lo que está diciendo es que cuando hay mejoras en el consumo hay más empleo industrial. Y el mayor consumo se logra con protección, con paritarias, con jubilaciones, con AUH, con gasto público social, con un ciclo sustentable. No lo dice un académico nostálgico del peronismo, lo dice el presidente de la UIA, que proviene de una empresa claramente beneficiada por la apertura comercial.

Entonces cabe replantearse la discusión desproporcionada del populismo.Es verdad que no tiene sentido repartir bienestar si no se va a poder sostener en el tiempo, esto fue un error macroeconómico del kirchnerismo, porque el esfuerzo distributivo no estuvo canalizado hacia políticas industriales sectoriales. Pero lo contrario es mucho más grave, primero que nada porque perjudica el bienestar, pero también el futuro.

También debe quedar claro que esa misma distribución genera más empleo y bienestar en un verdadero derrame virtuoso. Entonces, la búsqueda debe estar en un equilibrio entre distribución del ingreso, divisas no financieras disponibles, rentabilidad de la inversión industrial y planificación del gasto público. Cualquiera sea este equilibrio, requiere altos grados de regulación sobre el sector financiero y una macroeconomía mucho menos dependiente del endeudamiento público. Sino no se favorece el consumo de manera sustentable, se favorece que caiga la economía.

El consumo genera empleo industrial.


jueves, septiembre 22, 2016

El precio de los autos en relación a los ingresos, desde 2001 hasta hoy

Si uno se fija la evolución del precio de los autos en la Argentina se encuentra con información que permite entender muchas cosas.

Para poner en perspectiva algunos núneros de dónde estamos, y sin perder de vista que se trata de multinaciones con estrategias globales, muy díficiles de regular o conducir (pero no imposible). En 2013 se produjeron 1 millón de autos en el país. En general el promedio de partes nacionales utilizadas para fabricar los autos estaba en 22% en 2001 y llegó a casi 30% en 2015 según la síntesis de varios expertos. Otro dato no menor, es que la suma del déficit comercial del sector automotriz más la remisión de utilidades entre 2003 y 2015 es 49.000 millones de dólares.

En 2016 se apunta a fabricar cerca de 500.000 autos, aunque el acumulado hasta agosto de 2016, según ADEFA, suma sólo 305.000 (13% menos que en 2016). En 2015, en los primeros 8 meses se habían producido 351.000 unidades, logrando un total anual de 526.000 unidades. Las exportaciones durante los primeros 8 meses de 2016 bajaron un 30%. Las ventas a concesionarios, sin embargo, ha subido un 19% en el acumulado del año hasta agosto. Estos datos explican un cambio de estrategia con Brasil, al que se le exporta menos, en el relativo sobre ventas, pero se importa mucho más.

En este contexto, nada promisorio, a continuación se presenta la evolución de salarios mínimos para comprar el segundo auto más barato de cada año (se usó esta metodología para evitar tomar ofertas muy fuera de mercado o de autos con bajísimas ventas relativas sobre el resto). De igual modo, se muestra la cantidad de salarios promedios registrados (SIPA-AFIP) que se necesitan en cada momento para comprar dicho auto.



Lo que puede observarse es que en el punto donde este ratio era menor (noviembre de 2013) la relación entre el salario promedio y el precio de estos autos era de 7,28 veces. Antes del cambio de gobierno había ascendido a 9 (nov2015), pero con la devaluación de diciembre esta relación llegó a 11,7 veces en abril de 2016. Desde entonces, las ofertas, los cambios de estrategia de las empresas y la recomposición por paritarias de los salarios, llevó esa relación a aproximadamente 10,1 veces en septiembre de 2016. O sea, que mientras en noviembre de 2015 se precisaban 9 salarios promedio registrado para comprar un auto de bajo precio, en septiembre 2016 se precisan 10. Estos autos aumentaron un 41% desde noviembre de 2015 hasta septiembre de 2016, y 51% si se hace la variación interanual de septiembre a septiembre de un año atrás, por supuesto menor que los ingresos.

lunes, septiembre 19, 2016

Post urgente sobre la riqueza y el ingreso en la Argentina macrista

Ocurre algo poco intuitivo: cuando el país se hace más rico se profundiza la puja distributiva, cuando baja el nivel de ingresos la puja se va apagando.

Con ayuda de Michal Kalecki, voy a transmitir una idea cortita sobre por qué creo que a veces el capital prefiere ganar menos.

Hay un efecto procíclico que se vincula con una mayor puja distributiva cuando crece la riqueza del país. ¿Por qué pasaría esto? ¿Acaso la desigualdad no debería ser un elemento que ayude a presionar más por la organización social cuando peor es el ingreso? Esto no ocurre. 

Más allá del rol que cumple el valor del dólar y los precios relativos del intercambio para la evolución de la riqueza argentina, ocurre que las pujas por una mayor igualdad surgen cuando suben más los ingresos. Es decir, no alcanza con que todos ganen más en la misma proporción, los que ganan menos, en general dentro de los asalariados, suelen organizarse para mejorar su participación en los ingresos, y como los ingresos totales aumentan suele ocurrir en el caso argentino que los trabajadores, sobre todo en las etapas de auge industrial mejoran efectivamente su particpación en el ingreso.

Entonces, cuando el país crece con crecimiento industrial, los trabajadores mejoran su participación en el ingreso. Un dato que apoya esta idea es que, en efecto, del análisis de las negociaciones paritarias por rama de actividad en 2015 puede verse que la distribución de paritarias por sector ubica a la industria en el primer lugar con 33,7% de las paritarias realizadas, seguida de transporte con 24,4% y servicios 15%. Esto por un lado demuestra la tracción del sindicalismo industrial sobre el total de negociaciones, pero por otro lado permite inferir que con menos industria -además de las cuestiones estructurales contra el empleo y la balanza de pagos- nos encaminamos a una mayor debilidad sindical con impacto negativo sobre el salario.

Así, llegamos a una idea un tanto tediosa: algunos sectores del gran capital prefieren que el crecimiento sea menor para tener que lidiar menos con la fortaleza de los trabajadores. Se podría asignar esto a un espíritu de clase, pero en el caso argentino no es más que la fortaleza que tienen las grandes empresas transnacionales que siempre ganan, y prefieren ganar más peleando menos antes que ganar más peleando más. Así, presionan a veces con éxito para subordinar la macroeconomía a la microeconomía de empresas pendientes de sus remisiones de utilidades y lógicas globales.

En esta lógica, en la Argentina son muchos los que prefieren menos riqueza total para disminuir la puja distributiva (y por tanto bajar la inflación). Pero esto sólo favorece a los capitales más trasnacionalizados y menos pendientes del desarrollo industrial del país.  


Algunos gráficos que apoyan, creo, la idea.
(Click para agrandar)

Elaboración propia de hache en base a Bein y SIPA

Realizado por CEFIDAR

Realizado por Cifra

sábado, septiembre 17, 2016

Competitividad, salario, WEF y U Austral

La Universidad Austral es el socio local que usa la encuesta del World Economic Forum, WEF,  para medir competitividad.

Estamos cada vez peor en el ranking ese, pero de todos modos no debe olvidarse que es un fetiche ortodoxo que poco tiene que ver con los niveles de actividad, desarrollo, industria e índice humano. De hecho cuanto más mejora la demanda interna peor resulta el indicador, cosa que es lógica en esta discusión, pero que olvida que en un país con alta cantidad de pobres subir la demanda es siempre imperioso.

Lo curioso es que para la Universidad Austral bajó el salario real un 9,2% desde que asumió Cambiemos y hasta junio 2016, así que el año que viene cuando hagan el índice de competitividad de 2016 capaz que ya no estamos en la posición 104 y subimos.

Hermoso todo.

A continuación las imágenes que documentan el post: el informe de competitividad armado por WEF con ayuda de la Austral, la nota de salario real y el datos de los socios locales de WEF. Salute









miércoles, septiembre 14, 2016

El problema de las economías regionales durante el gobierno de Cambiermos

El día 14 de septiembre hubo un verdurazo en Plaza de Mayo (regalaban verdura y fruta) para mostrar la situación paupérrima de 6500 productores de verdura de hoja de la provincia de Buenos Aires.

El ministro de agricultura los mandó a "vender a la feria", porque soberbia era la del gobierno anterior. Debería sentarse a buscar soluciones.



A continuación se presentan las conclusiones y un cuadro conteniendo el resumen del informe realizados por Centro Cepa sobre los problemas que transitan las economías regionales. Al final el documento entero.

Cabe recordar que una economía regional requiere de mercado, por tanto afectar la demanda local no es un solución compatible con el aumento de la capacidad productiva más allá de la competitividad lograda por el productor frente al mercado extranjero.

Dice el Centro Cepa en sus conclusiones generales:

Conclusiones Generales
Complejo de Yerba Mate

En el caso de yerba mate, en los primeros siete meses se observaron caídas de producción y exportaciones, manteniéndose el consumo en niveles similares a los últimos dos años.
En este sector, caracterizado por una oferta primaria atomizada18 y comercialización final oligopolizada19 el conflicto se centra en el precio fijado por el laudo del Ministerio de Agroindustria. El precio se encuentra por debajo del costo fijado por el INYM, planteando los productores la inviabilidad de la actividad. Dicho laudo aumentó los precios aproximadamente 10% (Tabla Nº 1) pero insuficientes respecto de los aumentos de costos (productos químicos importados, salarios y transporte/gasoil).
Por otro lado, el precio en góndola, como resultado de la devaluación de diciembre último, mostró una evolución por encima de la de los precios al productor. Tal como se indicó en la Tabla Nº 1 estos precios crecieron un 16,40%, es decir, por encima de la recomposición a los productores.
Adicionalmente, la devaluación de la moneda no dinamizó las exportaciones, que cayeron un 35% en el primer semestre respecto del mismo periodo de 2015 (Gráfico Nº 2). Es decir, a pesar del “aumento de competitividad precio de la yerba” vía tipo de cambio y quita de retenciones20, las exportaciones no aumentaron y, tal como se mencionó anteriormente, dada la alta concentración en la comercialización, el beneficio de la devaluación fue solo para un pequeño sector.
Incluso con el nuevo laudo que lleva el kilo de hoja verde a $5,10, no caben dudas que en los primeros tramos de la cadena de producción el atraso en el precio continúa siendo insostenible, a sabiendas que en el eslabón comercial es dónde se dan los mayores márgenes de utilidad en la cadena yerbatera. Habiendo neutralizado Cambiemos la tarea de precio de referencia de “precios cuidados”, otro elemento importante de este nuevo laudo es el efecto traslado en la cadena de distribución y comercialización cuyo desenlace no será otro que el incremento del precio final de la yerba mate en góndola con fuerte impacto económico por tratarse de un producto de consumo masivo.

Complejo Vitivinícola
El análisis del mercado vitivinícola muestra que tanto la producción como el consumo interno y las exportaciones están cayendo.
El aumento de costos ha sido un signo característico de la etapa, afectando particularmente el eslabón más castigado que es el de los pequeños viñateros más atrasados tecnológicamente (Tabla Nº 3).
En este año complejo para el sector, el eslabón más castigado es el de los pequeños viñateros más atrasados tecnológicamente, donde a pesar además de los problemas estructurales del sector mencionados anteriormente, sufrieron en 2016 la cosecha más baja en más de una década, una cuota mosto elevada para la magra cosecha, una elevación de los costos financieros, y un aumento de los servicios, donde por ejemplo la electricidad comienza a pesar fuertemente por el costo que generan las bombas de agua para el riego, a lo que se suma una suba en el costo de poda aproximadamente del 30%.
La devaluación no ayudó a promover a las exportaciones vitivinícolas, que dependen mayormente de la demanda extranjera y de estrategias de penetración en los mercados externos (Gráfico Nº 4). El stock acumulado de vino genérico español –aunque de menor calidad al argentino- ha afectado significativamente el comercio de vinos internacional. A su vez, la devaluación ayudo a que las empresas que ya exportaban consigan una renta mayor por algo que realizaban con un tipo de cambio menor.
Finalmente, como se mencionó al inicio, el consumo interno disminuyó este primer semestre (Gráfico Nº 3). Dicha caída estuvo relacionada con el impacto sobre el bolsillo que ocasionó la propia devaluación, afectando la evolución del 80% de la producción destinada al mercado interno.
Complejo de Frutas de Pepita
Respecto al complejo de frutas de pepita, se observa que los precios al mercado interno continuaron creciendo desde diciembre último, aumentando la brecha entre precio de góndola y precio al productor. (Gráfico 5 y 6). Esto es el resultado de la alta concentración en el funcionamiento de la cadena de producción-industria-exportación.
Del mismo modo que en el complejo vitivinícola, tampoco hubo aumento de exportaciones (Gráfico 7) ya que la problemática del sector está relacionada con la demanda: tanto Brasil (en manzanas) como Rusia (en peras) han comprado menos en este primer semestre.
De todas formas, y tal como sucede en otras economías regionales, dada la alta concentración de las exportaciones, la devaluación de la moneda ha favorecido a cinco empresas que manejan el 62% del comercio exterior –y a las primeras 10 con control el 80% del mismo-.

Complejo Lácteo
El incremento sustancial de los costos de los productores del sector lácteo en contraste con el leve – y reciente- aumento del precio que éstos reciben perjudicó sustancialmente sus niveles de rentabilidad (Gráfico Nº 10). Entre los principales costos que se incrementaron se encuentra el maíz, insumo para alimentar el ganado. Cabe señalar que se espera una tendencial caída del precio internacional del maíz, como resultado de la elevada cosecha de EEUU, lo que puede redundar en una mejora temporaria de la relación entre el precio de la leche al productor y el precio del maíz. En este marco, la estrategia del Gobierno pareciera residir en estirar los plazos esperando una caída del precio del maíz, evitando de esta manera intervenir en la cadena productiva y de comercialización lechera.
Adicionalmente, como característica del complejo lácteo en el primer semestre, el precio de góndola mantiene un elevadísimo margen sobre el precio de la leche al productor (Tabla Nº 6 a y b). En efecto, en el complejo lácteo tanto pequeños productores como consumidores, los extremos de la cadena, son los más afectados por los márgenes que se apropian los eslabones concentrados.
Finalmente, la devaluación no ayudó a mejorar las exportaciones. Como sucede en el sector vitivinícola o en frutas de pepita, la problemática externa está relacionada con la demanda, y especialmente en este caso responde a la sobreproducción de Nueva Zelanda y a la retracción de las importaciones por parte de China-que incluso han hecho caer el precio internacional de la leche en polvo entera-.

Complejo Porcino
El aumento significativo de los principales costos como resultado de la devaluación de la moneda y la quita de retenciones –que impactaron particularmente sobre el precio del maíz- afectaron la rentabilidad del sector, que ha pasado a tener resultados negativos (Gráfico 16). Como sucede en el sector lácteo, la estrategia dilatoria del Gobierno apunta a esperar la caída del precio del maíz (como resultado de la elevada cosecha de EEUU), lo que puede redundar en una mejora temporaria de la rentabilidad, pero sin intervenir en la cadena productiva y de comercialización.
Junto con ello, el desempeño comercial externo del sector porcino modificó su tendencia: las exportaciones tuvieron un escaso incremento, mientras que las importaciones crecieron sensiblemente (Gráfico Nº 14). El déficit comercial que se había reducido considerablemente hacia fines de 2015, mostró un incremento sustantivo en el primer semestre de 2016.

Complejo Avícola
El consumo interno de carne avícola se resintió en 2016 un 7,5%, y coincide con el punto de inflexión creciente del precio minorista del pollo durante el mes de diciembre de 2015 (Gráfico Nº 17). Es decir, la retracción de debe a la pérdida del poder adquisitivo. El aumento de los precios minoristas de más del 29%, hizo que la proteína animal sea reemplazada hacia el mayor consumo de carne porcina durante el primer semestre.
En virtud de la devaluación del peso y la quita de los derechos de exportación, el maíz, principal componente de los costos de producción en el eslabón primario (60% aproximadamente y con una fuerte correlación con el precio del Kg de pollo, generaron un aumento del precio interno del maíz de 125%, afectando sensiblemente los costos de producción (Gráfico Nº 19). Aquí también la caída del precio internacional del maíz significaría una reducción de costos a los productores por características exógenas, sin política pública sectorial mediante.
A pesar de la devaluación, el comercio exterior tuvo un cambio brusco en comparación con el año anterior. Las exportaciones cayeron 15% en cantidades, pero en el principal producto de origen aviar para consumo humano (carnes frescas), las ventas al exterior cayeron 25% en el primer semestre. Las importaciones evidenciaron un incremento del 127% entre el primer semestre de cada año. Si bien resulta significativo, continúan representando menos del 10% de las exportaciones en toneladas (Tabla Nº 7).
Finalmente, el sector avícola es intensivo en energía eléctrica, por lo que la suba de las tarifas de energía impacta fuertemente. La relación entre el precio de la tarifa eléctrica y el kg de pollo mayorista ha aumentado sustancialmente afectando los costos en este rubro y comprimiendo los márgenes de rentabilidad de la actividad (Gráfico Nº 23).

Complejo Citrícola
El sector citrícola es una de las tantas producciones regionales que sigue con la tendencia importadora. Estas han aumentado un 660% al comparar el primer semestre de 2016 con el mismo período de 2015.
Asimismo, a pesar de la devaluación las exportaciones registraron sólo un ligero aumento de apenas un 0,72%. Incluso, las exportaciones totales de cítricos en el año 2016 se vieron beneficiadas por el incremento del 26% en las exportaciones de limón (principalmente al mercado europeo) como resultado de la caída de la producción de España. El resto de las exportaciones de cítricos dulces (naranjas y mandarinas) tuvieron una merma importante entre años, al caer 63% y 32%, respectivamente.

Finalmente, cabe agregar que los costos de la actividad han aumentado más de 40% interanual por lo que la rentabilidad del sector se ve seriamente afectada.
Tal como se muestra en cada complejo regional, la devaluación del tipo de cambio y la quita de retenciones no han dinamizado las exportaciones. En general, los problemas están relacionados a la demanda, y no a la competitividad del tipo de cambio, tal como fue diagnosticado por la actual gestión desde antes de asumir en diciembre último.
Asimismo, el efecto precio resultante de la alteración del tipo de cambio, solo favoreció a un puñado de exportadoras dejando afuera –y en algunos casos directamente perjudicando, como a los productores del sector porcino, avícola o lácteo- a la amplia mayoría de los productores. En efecto, los productores han soportado el aumento de sus costos derivados de las medidas mencionadas.
Sumado a ello, tampoco los eslabones más débiles de las cadenas regionales se vieron beneficiados con los significativos incrementos de los precios a los consumidores finales en el mercado local. La concentración sectorial determinó una apropiación diferencial de los excedentes.
En materia de política pública, estas asimetrías en los márgenes de ganancias como resultado de la concentración en cada uno de los complejos (verdadero problema estructural) no es un tópico abordado. Quedan cuentas pendientes en materia de reducción de costos logísticos, implementación de políticas de transferencias tecnológicas para los eslabones más débiles y, fundamentalmente, regulación de precios en los distintos eslabones de la cadena.
Por ello, y como se verá en el cuadro que se presenta al final del informe, afirmamos que las transformaciones que experimentaron las economías regionales han sido heterogéneas y regresivas. La heterogeneidad implica su diferente impacto según los actores de cada complejo: los actores vinculados a la industrialización y comercialización –al mercado externo e interno- no han registrado la misma evolución que los pequeños productores. En este sentido, el cambio fue regresivo para estos últimos, con serias dificultades en términos de viabilidad económica (que se detallan en a continuación).


Fuente: Centro Cepa

El artículo completo acá

domingo, septiembre 11, 2016

La UCA, héroe y villano

La UCA le dio un montón de tapas a Clarín y La Nación que ayudaron al triunfo de Macri.

Si hubiera mostrado la información en el formato de evolución, de serie, como lo hace ahora otra habría sido la discusión. Esta semana se hizo la Presentación del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, Serie del Bicentenario, Año VI, de la UCA.

Más allá de la crítica al juego político de la institución, la lectura del informe completo sigue dejando la idea de muestra sesgada con sobre representación de hogares humildes y canasta básica medida por encima de la inflación.

Sin perjuició de lo anterior, o a pesar de lo anterior, en el informe completo hay información que defiende la estrategia de Estado interventor, y que debiera ayudar a pensar en profundizar esa estrategia antes que en defender la contraria (como hace la alianza Cambiemos).

Una primera conclusión, es que se pueden ver mejoras en las cuestiones menos estructurales, mientras que éstas son mucho más duras, como lo es el acceso a vivienda digna. De todos modos, cabe pensar que el camino para mejorar los ingredientes estructurales lleva antes naturalmente a las mejoras en las demás cuestiones. La herencia no es tan mala, después de todo. Mirá vos











miércoles, septiembre 07, 2016

El artículo 4 del FMI.

Ahora que se discute el regreso de las evaluaciones del FMI, tras levantase la moción de censura del organismo multilateral sobre el país en noviembre, como se supone, resulta pertinente una mínima mirada respecto del artículo 4, y de sus habituales posiciones de política económica que redundan en condicionamientos vinculados a la agilidad de los préstamos otorgados. Traete un almohadoncito para sentarte.

Publicado originalmente, acá.



¿Qué significa el artículo 4 del FMI?


Introducción

La idea de este artículo es dejar claro qué significa el Artículo IV del FMI. Para lo cual en una primera parte se expresa lo que dice dicho artículo. En una segunda parte se presentan algunas recomendaciones para la Argentina o para Paraguay que resultan de la consulta de dicho artículo. En una tercera parte se hacen algunas reflexiones sobre la deuda de la Argentina, el rol del FMI y la independencia económica del Estado.
Antes que nada cabe recordar que los gobiernos populares tienden a desendeudar el país, mientras que los asociados a la ortodoxia convencional lo endeudan. La Argentina es un país rico, pero muy desigual. De alguna forma esa grieta generó sindicatos fuertes gracias a una historia que incluye al peronismo. Los salarios bajos son muy difíciles de lograr. La industria requiere mucha intervención. En este contexto el FMI, vinculado a intereses de acreedores de deuda o a empresas multinacionales promovió históricamente salidas individuales para cada nación, recetas universales y una región dividida, ese fue el combo a partir del cual se pretendió superar la crisis de los años 80. Dependientes desde sus orígenes de los capitales internacionales, las deudas externas de los países latinoamericanos no fueron pagadas sino renegociadas. Es decir, se tomó más deuda para pagar la deuda. Para garantizar la confianza y el ingreso de este shock de capitales externos, los organismos multilaterales impusieron condiciones para el acceso al crédito cuya traducción -en pleno auge neoliberal de los años 90- implicó planes de ajuste fiscal, reprimarización y extranjerización de las economías locales, venta de los activos públicos, flexibilización laboral y aduanera. Lógicamente, si altos niveles de endeudamiento le quitan capacidad de acción al Estado, y el Estado es necesario para transferir recursos de los sectores más competitivos de la economía argentina hacia los de mayor valor agregado, del campo hacia la industria, a mayor endeudamiento, mayor primarización de la economía.
Lo primero que debe decirse, para situarnos en dónde estamos es que las decisiones sobre las variables macroeconómicas son tomadas por los gobiernos internos en uso de las políticas del Estado nacional. El ciclo 2003-2015 si algo enseñó es que los pueblos son soberanos. Y si las decisiones perjudican a los trabajadores, a la producción o a la demanda agregada, es porque se toman decisiones que así lo quieren. La Argentina es un Estado soberano y puede tomar siempre otras decisiones. Con mayor o menor costo en distintos niveles, por tensión con sectores del gran capital, pero eso es algo que depende del Estado, y por tanto del gobierno que conduce el Estado. Nadie debería perder de vista este párrafo antes de avanzar en la lectura de este artículo.


El artículo IV del FMI

El Artículo IV del FMI trata de la consulta de supervisión. No es una consulta inocua. El FMI cada año revisa si se tuvo en cuenta su informe anterior. La prensa de cada país vinculada a cada posición política lo toma para explicar grandes verdades verificadas, errores u omisiones. Por tanto, existe cierta injerencia en los asuntos internos. A su vez, durante los ciclos de endeudamiento, grandes agentes financieros internacionales, como grupos de interés vinculados a la financiarización lo tienen muy en cuenta para apoyar esa lógica, que por tanto tiene una fuerte impronta política.

Según el mismo FMI,
“La supervisión que realiza el FMI abarca dos aspectos principales: la supervisión bilateral, es decir, la evaluación de las políticas de cada uno de los países miembros y el correspondiente asesoramiento, y la supervisión multilateral, es decir, el examen de la situación de la economía mundial. Integrando la supervisión bilateral y la multilateral, el FMI puede asegurar que el análisis de los “efectos de contagio”, es decir, la forma en que las políticas de un país pueden afectar a otros países, sea más completo y coherente. La piedra angular de la supervisión bilateral son las denominadas Consultas del Artículo IV, denominación que hace referencia al Artículo del Convenio Constitutivo del FMI que exige que se examinen la evolución y las políticas económicas de cada uno de los 188 países que forman parte del FMI. Estas consultas abarcan una diversidad de aspectos que se consideran de importancia macroeconómica crítica —fiscales, financieros, cambiarios, monetarios y estructurales— centrando la mira en los riesgos y vulnerabilidades y en las respuestas de política económica. En el proceso de las Consultas del Artículo IV participan centenares de economistas del FMI. Estas consultas constituyen un diálogo bilateral con las autoridades nacionales sobre cuestiones de política económica, más que una evaluación del país por parte del FMI. Normalmente el equipo del FMI se reúne con funcionarios del gobierno y el banco central, así como con otros interlocutores, como legisladores, representantes del sector empresarial, la sociedad civil y los sindicatos, para facilitar la evaluación de las políticas y la orientación económica del país. El personal técnico presenta un informe al Directorio Ejecutivo del FMI, normalmente para que lo analice, después de lo cual queda concluida la consulta y se transmite a las autoridades nacionales un resumen de la reunión. En la gran mayoría de los casos, la evaluación del Directorio se publica como comunicado de prensa, junto con los informes del personal técnico, con la anuencia del país en cuestión. En el ejercicio 2015, el FMI realizó 131 Consultas del Artículo IV. Desde la crisis asiática, el FMI también ha realizado una supervisión del sector financiero, poniendo especial énfasis en la necesidad de fortalecer dicho sector tras la crisis financiera mundial de 2008. La supervisión multilateral consiste en un seguimiento de las tendencias económicas regionales y mundiales y un análisis de las repercusiones que tienen las políticas adoptadas por los países miembros sobre la economía mundial. Los principales informes sobre la supervisión multilateral se publican dos veces al año; son el informe sobre las Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés), el Informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report, o informe GFSR) y el Monitor Fiscal. En el informe WEO se presentan análisis detallados sobre la situación de la economía mundial, en los que se abordan temas de acuciante interés, como la actual turbulencia financiera mundial y la desaceleración económica. En el informe GFSR se efectúa una evaluación actualizada de los mercados financieros mundiales y sus perspectivas, y se destacan los desequilibrios y los factores de vulnerabilidad que podrían entrañar riesgos para la estabilidad de los mercados financieros.”[i]

La supervisión entonces debe tener como eje principal las políticas monetarias, fiscales, financieras y cambiarias, cuestiones estructurales, contagio de la coyuntura de otros países vinculados comercial o regionalmente, y la evaluación de riesgos y factores de vulnerabilidad.

A continuación se transcribe de manera íntegra el artículo IV del Convenio Constituyente del FMI.
Artículo IV[ii] del Convenio Constituyente del FMI: “Obligaciones referentes a regímenes de cambio”

Sección 1. Obligaciones generales de los países miembros
Reconociendo que el sistema monetario internacional tiene como fin esencial establecer un marco que facilite el intercambio de bienes, servicios y capital entre los países y sirva de base a un crecimiento económico sólido, y que un objetivo primordial es el de fomentar de modo constante las condiciones fundamentales y ordenadas necesarias para la estabilidad económica y financiera, los países miembros se comprometen a colaborar con el Fondo y entre sí para establecer regímenes de cambios ordenados y promover un sistema estable de tipos de cambio
En particular, todo país miembro:
i)                hará lo posible, teniendo debidamente en cuenta sus circunstancias, para orientar sus políticas económicas y financieras hacia el objetivo de estimular un crecimiento económico ordenado con razonable estabilidad de precios;
ii)            procurará acrecentar la estabilidad fomentando condiciones fundamentales y ordenadas, tanto económicas como financieras, y un sistema monetario que no tienda a producir perturbaciones erráticas;
iii)           evitará manipular los tipos de cambio o el sistema monetario internacional para impedir el ajuste de la balanza de pagos u obtener ventajas competitivas desleales frente a otros países miembros, y
iv)                 seguirá políticas cambiarias compatibles con las obligaciones a las que se refiere esta Sección

Sección 2. Regímenes generales de cambios
       a)       Todo país miembro notificará al Fondo, dentro del término de treinta días a partir de la fecha de la segunda enmienda de este Convenio, el régimen de cambios que se proponga adoptar en cumplimiento de sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo, y notificará al Fondo sin demora las modificaciones que en él realice;
       b)       Con arreglo a un sistema monetario internacional como el vigente el 1 de enero de 1976, los regímenes de cambios podrán consistir:
i) en el mantenimiento por un país miembro del valor de su moneda en derechos especiales de giro u otro denominador, excepto el oro, según decida el país; ii) en regímenes cooperativos mediante los cuales los países miembros mantengan el valor de su moneda en relación con el valor de la moneda o monedas de otros países miembros, o iii) en otro régimen de cambios a elección del país miembro
       c)        Para estar acorde con la evolución del sistema monetario internacional, el Fondo, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos, podrá dictar disposiciones referentes a regímenes generales de cambios sin limitar el derecho de los países miembros de instituir el régimen de cambios de su elección siempre que sea compatible con los fines del Fondo y con sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo

Sección 3. Supervisión de los regímenes de cambios
a) El Fondo supervisará el sistema monetario internacional a fin de asegurar su buen funcionamiento, y vigilará el cumplimiento por cada país miembro de sus obligaciones conforme a la Sección 1 de este Artículo
b) A fin de desempeñar sus funciones según el apartado a), el Fondo ejercerá una firme supervisión de las políticas de tipos de cambio de los países miembros y adoptará principios específicos que sirvan de orientación a todos ellos con respecto a esas políticas. Los países miembros proporcionarán al Fondo la información necesaria para ejercer esa supervisión y, a solicitud del Fondo, le consultarán sobre sus políticas de tipos de cambio. Los principios que el Fondo adopte serán compatibles tanto con los regímenes cooperativos mediante los cuales los países miembros mantengan el valor de su moneda en relación con el valor de la moneda o monedas de otros países miembros, como con el régimen de cambios que un país miembro haya adoptado en armonía con los fines del Fondo y la Sección 1 de este Artículo
Los principios respetarán el ordenamiento sociopolítico de los países miembros, y en la aplicación de esos principios el Fondo tendrá debidamente en cuenta las circunstancias de los países miembros

Sección 4. Paridades
El Fondo podrá decidir, por mayoría del ochenta y cinco por ciento de la totalidad de los votos, que las condiciones económicas internacionales permiten adoptar un sistema generalizado de regímenes de cambios basado en paridades estables pero ajustables. Para tomar esta decisión el Fondo atenderá a la estabilidad fundamental de la economía mundial, y a ese efecto tendrá en cuenta las fluctuaciones de precios y el ritmo de expansión de las economías de los países miembros. La decisión se hará teniendo en cuenta la evolución del sistema monetario internacional, con referencia especial a las fuentes de liquidez y, para asegurar el buen funcionamiento de un sistema de paridades, a las disposiciones conforme a las cuales los países miembros tanto con superávit como con déficit de balanza de pagos tomen medidas inmediatas, eficaces y simétricas para lograr el ajuste, así como a las disposiciones relativas a la intervención y a la corrección de los desequilibrios. Al adoptar esa decisión, el Fondo notificará a los países miembros que se aplicarán las disposiciones del Anexo C

Sección 5. Monedas diversas en los territorios de un país
a) Se entenderá que las medidas que un país miembro adopte con arreglo a este Artículo en relación con su moneda serán igualmente aplicables a las monedas de todos los territorios respecto a los cuales haya aceptado este Convenio conforme al Artículo XXXI, Sección 2
g), salvo que el país declare que las medidas se contraen únicamente a la moneda de la metrópoli, o solo a una o varias monedas que especifique, o a la moneda de la metrópoli y a una o varias de las demás monedas que especifique
b) Se entenderá que las medidas que el Fondo adopte con arreglo a este Artículo se refieren a todas las monedas del país a que alude el apartado a), salvo que el Fondo declare lo contrario

Hasta acá el famoso Artículo IV del FMI.

La relación entre el FMI y los países en base a las consultas del Artículo IV

Primero tengamos una mirada de qué significa el FMI para nuestro país. Porque la revisión bilateral que efectúa el organismo en su Artículo IV tiene relación directa con la apertura al endeudamiento externo conducido por el organismo multilateral de crédito, que detenta el poder de veto y por tanto el control de EEUU[iii]. Tal como decía Rovelli en un gran artículo (click acá):
[Los sectores dominantes de la Argentina] Incapaces de generar un modelo propio, se subordinan al capital internacional asociándose como socios menores y desatendiéndose de las consecuencias que esas actividades implican sobre la inversión, la producción y la distribución de la economía nacional, y el garante de que ese pacto implícito de sumisión se efectivice es el monitoreo permanente del FMI.
Esto, para un país periférico y dependiente como ha sido y es la Argentina, hace que siguiendo el Manual del FMI (aún antes de haber firmado explícitamente el acuerdo), en un mundo en que la demanda global es menor a la producción de bienes y servicios (con lo que existe excedentes de mercaderías), el gobierno de Mauricio Macri plantea: a) Apertura irrestricta;  b) Que el tipo de cambio lo fije el ingreso y egreso de capitales; y c) Que se incrementen las tarifas, las tasas de interés y se fijen libremente los márgenes de ganancias, impactando negativamente en la formación real de los costos y de los precios de la economía toda, con lo que es imposible más allá de la producción primaria y extractiva, y algunos nichos industriales por años y años protegidos (como son los casos del aluminio, el acero y algunas agro industrias), competir con la sobre producción de mercadería mundial que se vende a precio vil.

El gobierno de Cambiemos publicó una serie de informes del FMI sobre la Argentina[iv], en base a reuniones de discusión sobre la Argentina que no llegaron a conformarse como consulta del Artículo IV por cuanto no se le brindaba al organismo esa oportunidad por parte del gobierno de Cristina Kirchner. Estos documentos, casualmente parecen una suerte de hoja de ruta para el gobierno de Mauricio Macri una vez que logró llegar al gobierno.
Uno de los informes se llama: “ARGENTINA. EVOLUCIÓN ECONÓMICA. 2015”. A modo de ejemplo se destaca el siguiente párrafo:
El saldo primario del gobierno federal pasó de un superávit de 1¼ por ciento del PBI en 2010 a un déficit de casi 1 por ciento para 2014. El gasto corriente aumentó con rapidez a lo largo de este período, particularmente en las partidas sueldos, jubilaciones y subsidios. El financiamiento del déficit fiscal se alimentó cada vez más con transferencias monetarias del banco central, lo cual exacerbó las presiones inflacionarias. Los esfuerzos por contener la inflación llevaron al congelamiento de las tarifas de los servicios públicos y acuerdos con minoristas y productores sobre el aumento de los precios de una serie de productos. 
Dicho informe matiza su recetario ortodoxo y caprichoso con un diagnóstico que no es tan crítico de la realidad argentina. De hecho en varios pasajes reconoce las mejoras en crecimiento, industria y en materia social, cosas que vincula, no sin razón, con la restricción externa que sufría la Argentina del kirchnerismo. Es correcto vincular la restricción externa con la falta de dólares para sostener las mejoras. Es incorrecto recetar salidas que impliquen menor necesidad de dólares o divisas, en vez de caminos de desarrollo sustentable que las generen. En efecto, la obsesión clásica del Fondo de atar el déficit público a jubilaciones, transferencias para atender derechos sociales, y sueldos se comprueba.

Dice el informe de 2015:
19. En octubre de 2015 se celebrarán elecciones presidenciales. Al dialogar en público, los candidatos reconocen en términos generales la necesidad de aligerar el cepo, recuperar el acceso a los mercados internacionales de capital, restablecer la confianza de los inversionistas, bajar la inflación y poner en marcha un ajuste fiscal. Sin embargo, existen importantes diferencia de opinión en cuanto al ritmo, el grado y el orden de estos cambios.
20. La incongruencia de las políticas macroeconómicas constituye el meollo de los retos económicos de Argentina. Fijarse como meta una lenta depreciación del tipo de cambio oficial frente al dólar de EE.UU. es una política incongruente con la de mantener un tipo de cambio real competitivo de cara a una política fiscal expansiva financiada mediante la creación de dinero. Al mismo tiempo, la intervención continua en la economía y los controles cambiarios son difíciles de conciliar con un crecimiento sólido y sostenido. Probablemente se requiera cierto realineamiento de las políticas internas. [v]

Para una idea concreta de cómo ocurre está relación de poder, denominada consulta del Artículo IV que analiza las cuestiones antes comentadas, vamos a mirar también algunos puntos que surgen del análisis del FMI en Paraguay.

El FMI dice en su consulta del Artículo IV sobre Paraguay, que:  [vi]
Los directores encomiaron los esfuerzos realizados por las autoridades para aumentar la recaudación tributaria y recomendaron que estos esfuerzos deben ser ampliados a fin de lograr mejoras duraderas en los servicios públicos. Las autoridades han tomado medidas para ampliar la base imponible, como la ampliación del IVA a las cooperativas, y han logrado avances importantes en el fortalecimiento de los marcos institucionales en la autoridad tributaria (SET). Con el apoyo técnico del FMI, la SET logró mejoras significativas en el área organizativa y avanzó en la elaboración de nuevas estrategias de auditoría y control del cumplimiento. La SET también ha registrado importantes avances en el fortalecimiento de los registros de contribuyentes y la implementación de la recaudación electrónica a través de los bancos y otras entidades similares.
En materia de política fiscal, los directores señalaron que con el transcurso del tiempo, será fundamental contar con un proceso presupuestario más robusto a fin de respaldar la disciplina fiscal. También hicieron hincapié en que un plan fiscal prudente a mediano plazo también debe incorporar cierto nivel de amortiguación en caso de shocks adversos, dada la alta volatilidad del entorno económico de Paraguay. Hay indicios de una mayor efectividad de la Ley de Responsabilidad Fiscal, aun cuando la trayectoria de cumplimiento es dispar. El proyecto de presupuesto para 2016 presentado al Congreso cumple con las metas numéricas establecidas en la ley. Si bien la versión final aprobada aún respeta el límite máximo del déficit, el Congreso introdujo varias modificaciones que alteraron la composición del gasto. A mediano plazo, los planes de las autoridades cumplen plenamente las metas numéricas.
En lo que se refiere a la política monetaria y cambiaria, los directores recomendaron centrar los esfuerzos en mejorar en mayor grado la efectividad del régimen de metas de inflación. En el transcurso de 2015, el corredor de tasas de interés en torno a la tasa de política monetaria se ha estrechado con el propósito de establecer la tasa de política monetaria como ancla principal. Al mismo tiempo, la autoridad monetaria ha incrementado la emisión de instrumentos de regulación monetaria, utilizados para repos, y ha reducido la tasa de rechazo de las ofertas presentadas a fin de orientar la tasa interbancaria por encima del límite mínimo del corredor hacia la tasa de política monetaria.


Historia económica argentina reciente con mención en deuda externa y FMI

En las últimas décadas el FMI siempre funcionó como un organismo de lobbying a favor de los capitales financieros internacionales principalmente, y de otras multinacionales en segundo término. Mientras la Argentina fue benevolente con ellos, fue la estrella, un ejemplo a seguir. Cuando dejó de ser benevolente, hacia 2002 y 2003, sin ser tampoco una tierra suficientemente hostil, se convirtió de todos modos en objeto de censura.
El FMI es uno de los principales impulsores del Consenso de Washington (1991), cuyo recetario tomó la Argentina para profundizar las políticas de valorización financiera y disciplinamiento social, iniciadas en la dictadura con fundamento civil y militar de 1976: la etapa neoliberal terminó (2001) con la mayor pobreza, la mayor indigencia y la más alta desocupación que conoció la Argentina. Sus recetas incluyeron destrucción industrial, destrucción del mercado interno, desmovilización social, desindicalización, represión, reducción y compartimentalización del Estado, penetración de dirigentes de las principales empresas en las oficinas del Estado, flexiblización laboral, privatización de empresas públicas, reducción del gasto social y ampliación de los vencimientos de deuda, endeudamiento externo, dependencia del exterior, políticas sociales reducidas y focalizadas, descentralización y deterioro de lo público, entre otras.
En 2001, como resultado de la aplicación de todas esas medidas, el desempleo, la pobreza y la indigencia estaban en más del 20%, 54% y cerca del 24%, respectivamente. Además, esos indicadores no tuvieron momentos de esplendor durante los 90s. En 2015 esos números cerraron (con mucho debate) en cerca del 6%, menos de 20% y menos de 6%, respectivamente y sin ser optimista.
Los modelos de acumulación, vayan en el sentido que fueran sólo pueden resquebrajarse por lo más delgado: es decir, ya sea porque se afecta el poder político y/o económico de algún sector que se enfrenta con éxito al esquema macroeconómico (puede incluir un golpe de Estado) o a través de movilizaciones populares que afectan el rumbo de las principales variables. En el segundo sentido las variables sociales son claves para medir la vigencia de un modelo.
Seguidamente se presenta un gráfico con dos círculos de causalidad que explican o bien cómo la deuda ahoga al Estado, y eso en la Argentina no significa otra cosa que reprimarización de la economía y de suyo, disciplinamiento sindical y social; o bien cómo el desendeudamiento permite al Estado fomentar la actividad económica y el trabajo nacional.


Fuente elaboración propia.

A continuación se muestra otro gráfico, donde se muestra la relación entre deuda externa y desempleo tanto en Argentina como en Grecia, como para confirmar la relación. Si bien no se puede hablar estrictamente de causalidad entre ambas cosas, porque entran varios factores (ver gráfico anterior), sí se demuestra cierta concomitancia entre ambos fenómenos.


 Fuente: elaboración propia en base a CEI

Los grupos hegemónicos locales fueron los grandes beneficiados del terrorismo de Estado. La usurpación del Estado argentino por medio de las fuerzas armadas desde 1976 permitió a los grupos corporativos imponer medidas que les aseguraron el cobro de inmensas rentas especulativas en dólares a costa del endeudamiento del pueblo argentino. Las políticas neoliberales de la dictadura fomentaron la toma de crédito de las corporaciones locales en la plaza internacional para volcarlas a la bicicleta financiera en el sistema financiero argentino para luego fugarlas al exterior. La peor estafa al pueblo argentino ocurrirá en el año 1981 con lo que algunos economistas sarcásticamente denominan la mayor socialización de la historia argentina, la estatización de los pagos en dólares de la deuda externa privada. El FMI apoyó este proceso de endeudamiento.
La dictadura dejó un país endeudado hasta el límite de la insolvencia, la deuda externa se multiplicó por seis entre 1976 y 1983. El Estado Nacional pasó de tener una deuda en dólares de 8.000 millones a más de 43.000 millones de dólares, el sector privado también incrementó su pasivo, gracias a las instituciones de la dictadura que viabilizaron esa deuda. Las principales empresas beneficiadas con la “estatización de deuda[vii] durante la dictadura (gracias a seguros de cambios que licuaron la deuda privada) fueron Socma, Sevel del grupo Macri, Techint, Cargil, Selva Oil, Ford, Renault, PerezCompanc, Banco Galicia, Banco Francés, IBM, FIAT, entre otras.
El Plan Brady, ideado desde las entrañas del FMI para la renegociación de las deudas latinoamericanas, aplicado con el menemismo desde 1991, y consolidado desde 1993, marca el acceso a la refinanciación de la deuda a partir de la imposición de los centros del poder de planes de ajuste. En la Argentina significó la puesta en marcha del proceso de reforma del estado (siguiendo las recetas del Consenso de Washington), privatizaciones de las empresas públicas, apertura las barreras aduaneras, desregulación financiera, flexibilización laboral, descentralización funcional de las decisiones políticas, focalización de políticas públicas, y la profundización del proceso de desindustrialización iniciado en la dictadura militar.
Un creciente déficit fiscal y un aumento del endeudamiento público para sostener el nivel de reservas internacionales acorde con la convertibilidad del peso, se reflejó, asimismo, en el incremento de las tasas de interés y en la posterior escalada del riesgo país que influyó en el ingreso de inversiones (factor exógeno).
En 1995 el desempleo se disparó hasta casi el 18%, se corrigió hacia 1998 pero sin perforar un piso de 13%, y se vuelve a disparar luego de 1999. Sin embargo, la convertibilidad se mantuvo y el ajuste se tornó insoportable para la sociedad. Crecimiento histórico de los índices de desocupación, pobreza, indigencia y pauperización de los sectores medios son algunas de las consecuencias sociales de ese proceso de valorización financiera alejado de la producción real.
El sobreendeudamiento obligaba a que cada vez más recursos del Estado fueran utilizados en el pago de la deuda, impidiendo el uso de esos recursos en mejorar la calidad de vida de la población. Los intereses de la deuda pública del Estado (interna y externa) en relación con el gasto público nacional, representaban un 5% en 1993, un 17% en 2001, un 13% en 2003 y un 8,5% en 2013.
Durante 2001, el FMI salió en rescate de la Argentina, mientras se aceleraba la fuga de capitales (que se dispara en marzo de 2001, con un fuerte pico en ese mes y en agosto de ese año). Así fue que se realizaron canjes de deuda, los cuales mejoraban los plazos pero no las tasas o los montos.
·         El blindaje fue promocionado por el Gobierno Nacional como una operación de asistencia financiera por un total de 39.700 millones de dólares. Esa suma expresaba la intención -posteriormente frustrada- de ampliar en 20 mil millones de dólares el financiamiento obtenido por medio del aval del FMI, a través de la emisión de nuevos títulos para su colocación en fondos de inversión, bancos y AFJP.
·         Pocos meses después, en mayo del 2001, durante la gestión de Domingo Cavallo como Ministro de Economía, se diseña una nueva estrategia destinada a rescatar bonos con vencimiento a corto plazo a cambio de otros de más largo alcance, operación bautizada con el nombre de Megacanje. Había llegado el momento de poner en marcha la alternativa de “espera”.
·         El Megacanje involucró casi la cuarta parte de la deuda pública nacional y una tercera parte de la instrumentada en títulos. A través de esta operatoria se rescataron 46 bonos, por valor nominal de 29.5 mil millones de dólares, la mayoría con vencimiento en los tres años siguientes. A cambio de esos títulos se entregaron nuevos bonos por un valor de 30.500 millones de dólares, repartidos en plazos de 7, 17 y 31 años. Los tenedores de los viejos bonos aceptaron el canje porque los nuevos bonos les garantizaban una rentabilidad mayor a la de los títulos entregados a cambio.
·         El default lo declara Rodríguez Saa a cargo de la presidencia, a fines de 2001.[viii]

Imagen: tapa del diario Clarín del 15/8/2001. El diario cuidó el accionar interesado del gobierno argentino mostrando imposiciones y reclamos extranjeros, donde en realidad había una estrategia política local de disciplinamiento social mediante la entrega de la decisión política del Estado , la destrucción del empleo y la promoción de su contraparte: la valorización financiera.

El sobreendeudamiento obligaba a que cada vez más recursos del Estado fueran utilizados en el pago de la deuda, impidiendo el uso de esos recursos en mejorar la calidad de vida de la población. Los intereses de la deuda pública del Estado (interna y externa) en relación con el gasto público nacional, representaban un 5% en 1993, un 17% en 2001, un 13% en 2003 y un 8,5% en 2013.

La renegociación de la deuda externa propiciada por Néstor Kirchner en 2005 y en 2010 por Cristina Fernández de Kirchner-en conjunto con la cancelación total de las obligaciones contraídas con el FMI-significaron una gran liberación de cadenas restrictivas al desarrollo argentino. 


El desendeudamiento significó un paso fundamental en la recuperación de la independencia económica y la soberanía política. Con los hitos fundamentales de los años 2005 y 2010, el peso de la deuda se redujo de un 130% al 41,5% del PBI en 2012. Ello, mediante una quita del 48% de la deuda defaultiada en 2001, lo que equivale a 45.100 millones de dólares.En el próximo gráfico se dibuja que los gobiernos populares se desendeudan y mientras que los demás se endeudan. El primer gobierno que logra reducir su exposición de deuda externa en moneda extranjera desde la dictadura es el de Néstor Kirchner y el de Cristina Fernández de Kirchner.

Fuente: Ministerio de Economía, año 2014.


Finalmente

Por tanto, el FMI no puede ser señalado como único culpable del devenir de la Argentina, ni como enemigo declarado del desarrollo del país a priori. Los procesos de ajuste ocurridos en los últimos 40 años estuvieron vinculados a intereses extranjeros y ello le otorgó un lugar central al FMI. Nada indica que un gobierno que apunte el Estado hacia el desarrollo deba llevarse necesariamente mal con el FMI. Lo que está claro es que si el proceso de ajuste incluye endeudamiento, valorización financiera y penetración de intereses transnacionales con pie en Estados Unidos, como ser el de varias multinacionales o bancos extranjeros, el FMI puede cobrar un rol preponderante en el ordenamiento diagramado por las autoridades locales.
Dicho lo anterior, cabe destacar, tal como se busca demostrar en este artículo, que la participación del FMI de manera presente y cotidiana en las medidas económicas del país, impiden la construcción de un desarrollo endógeno basado en la distribución de recursos que mejoren el entramado productivo de incorporación de valor agregado, la industria, la exportación de productos con mayor trabajo nacional y la innovación tecnológica para sostener un proceso endógeno y sustentable de crecimiento con inclusión.

A todo esto, el último 31 de agosto de 2016 se verifica el acercamiento al FMI de parte del gobierno argentino. Dice un comunicado del FMI de dicha fecha:
"En vista de las medidas positivas que han adoptado las autoridades argentinas, con un progreso sostenido y con un informe positivo de la Directora Gerente, el Directorio Ejecutivo estaría en condiciones en ese momento de retirar la Declaración de Censura".
En el documento el organismo de crédito internacional resaltó los "esfuerzos extraordinarios de las autoridades y del avance importante en el afianzamiento de la exactitud de las estadísticas", al tiempo que señaló la revisión que hizo el Indec de Todesca en el cálculo del PBI y de las cifras de inflación. Se agrega a su vez que esto se trataría en noviembre de este año 2016.
Se podría pensar que el diálogo con el FMI es natural, y saludable, porque aporta al consenso en materia internacional. Pero a la luz de todo lo expresado en este extenso pero necesario documento, y saludando a quien haya llegado con la lectura hasta aquí, cabe sostener que el acercamiento al FMI debe de mínima generar muchas dudas en materia de construcción de independencia económica.



[i] Informe Anual 2015 del FMI l Juntos frente a los desafíos; FMI, 2015.
[ii] Fondo Monetario Internacional. Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional (1944). – Washington, D.C. : Fondo Monetario Internacional, 2011.
[iii] Cada país tiene un determinado poder de voto dentro del organismo, dependiendo del tamaño de su economía (PIB), cuenta corriente, reservas internacionales y otras variables económicas. Las decisiones se toman por una mayoría calificada del 70 %, aunque algunas decisiones más importantes (16 de 40) se adoptan por una mayoría cualificada del 85 %. Dado que Estados Unidos posee el 16,74 %, este sistema le otorga de facto un poder de veto sobre las decisiones tomadas por el organismo financiero, ya que su voto en contra o abstención impide la adopción de decisiones importantes que requieren el 85 % de mayoría.
[v] Dice además el informe:
21. Un programa de políticas creíble y sostenido corregiría dos grandes distorsiones: * Déficit fiscal y monetización. Los ámbitos en los que más se redoblaron las presiones fiscales en los últimos años son el de las transferencias al sector privado y las jubilaciones, que combinados aumentaron más de 6 por ciento del PBI en 2007–14. Esto ha generado crecientes desequilibrios fiscales, subsanados primordialmente con la creación de dinero; * Un cepo cambiario generalizado, que ha distorsionado los precios relativos, perjudicado la competitividad y el crecimiento potencial de Argentina y hecho surgir un mercado cambiario paralelo. La dualidad del mercado de cambio distorsiona las decisiones sobre inversión y consumo, incentiva la subfacturación de las exportaciones y la sobrefacturación de las importaciones, y desalienta la IED.
[vi] Paraguay: consulta del Artículo IV de 2016— comunicado de prensa; informe del personal técnico; y anexo informativo; mayo de 2016. www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/scr/2016/cr16116s.pdf
[vii] En el año 1981 Domingo Cavallo al frente del BCRA procede (junto a Melconian, que era asesor por entonces) a estatizar la deuda externa privada mediante la adopción de la aplicación de seguros de cambios.
[viii] Algunos fragmentos fueron extraídos de un documento del Plan Fénix: